L’Era, plantar desde la conciencia

Hoy nos ha acompañado Marc en nuestro espacio de l’ERA.

Marc podría decirse que es un cuidador de nuestro planeta, de su fauna y su flora.

Se maravilla con cada bichito que llega al espacio, como si fuera un pequeño milagro.

Hemos tenido el placer de que estuviera con nosotras enseñándonos a plantar unos arbustos, con la intención de enriquecer el espacio y ofrecer alimento a aves e insectos.

Plantar se ha convertido en un ritual.

Primero, por mi cuenta, siguiendo las enseñanzas de mi querida Catalina Rojas —con quien hice la formación de In_Breath, muy recomendable—, realicé un pequeño gesto de ofrenda a la tierra con pipas de calabaza y girasol.

Una forma de pedir permiso para cavar y, al mismo tiempo, nutrir el suelo.

Después, reordenamos los tiestos en el espacio, de más bajo a más alto, para que ninguna planta tapara a la otra.

A continuación, hicimos el agujero: justo el necesario.

En el caso de las aromáticas, es importante no enterrarlas más allá del nivel del tiesto, para que no se ahoguen.

Toda la superficie quedó nivelada…

y ahí vino algo que me voló la cabeza.

Marc nos explicó que las plantas también tienen orientación.

La parte donde florecen debía colocarse hacia el norte, tal y como estaban en el vivero, respetando así su crecimiento natural y evitando estrés.

Y, por último, un riego de implantación.

Ah… y un detalle importante:

en las plantas arbustivas, es mejor regar por el lado que no recibe sol, para evitar la evaporación.

Pequeños gestos…

que, cuando se hacen desde la conciencia,

cambian completamente la forma de habitar el espacio.

Especies plantadas en l’ERA

Hoy hemos sembrado vida, incorporando especies que no solo habitan el espacio, sino que lo nutren, lo equilibran y lo llenan de sentido.

  • Pistacia lentiscus (lentisco) - 7 unidades
    Arbusto mediterráneo resistente, adaptado al clima seco. Sostiene biodiversidad y ofrece alimento a aves, creando un ecosistema vivo y autosuficiente.

  • Salvia officinalis (salvia) – 6 unidades
    Aromática medicinal que equilibra el entorno y atrae polinizadores. Una planta sabia que acompaña y armoniza.

  • Allium sativum (ajo) – 12 bulbos
    Protector natural del suelo. Actúa desde lo invisible, cuidando y fortaleciendo a las demás plantas.

  • Thymus vulgaris (tomillo) – 4 unidades
    Pequeño pero esencial. Resistente, aromático y clave para atraer vida al jardín.

  • Achillea filipendulina (milenrama amarilla) – 2 unidades
    Planta medicinal que mejora la salud del suelo y atrae insectos beneficiosos, aportando equilibrio y color.

  • Rosa spp. (rosal trepador) – 1 unidad
    Aporta belleza y verticalidad al espacio, favoreciendo la biodiversidad y abriendo nuevas dimensiones en el jardín.

Cada planta tiene su función.
Cada gesto suma vida.
Y el conjunto… crea un espacio que cuida.

Anterior
Anterior

Me acompaño con compasión

Siguiente
Siguiente

Diari personal_30.3.26